Croissant de Hojaldre

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    Croissant de Hojaldre



    Si te gusta el croissant de hojaldre te enseñamos a hacerlos en casa para que los disfrutes. El hojaldre casero es mucho más rico que el que se compra ya hecho, merece la pena prepararlo.

    Ingredientes:

    - 500 gramos de harina de fuerza
    - 250 gramos de mantequilla sin sal
    - 25 gramos de levadura fresca
    - 60 gramos de azúcar
    - 10 gramos de sal
    - 250 ml de leche entera
    - Azúcar glas para decorar

    


    Preparación:

    Comenzaremos con la receta para preparar una masa de hojaldre casera, con la que haremos unos croissants de hojaldre realmente ricos. Si nunca has probado un croissant de hojaldre casero, te vas a sorprender por su sabor y su textura, muy diferente de los que preparamos empleando una masa de hojaldre comprada, y sobre todo el olor que desprenden al hornearse. Esta receta no es complicada de preparar, lo único que hay que tener es paciencia para elaborarla. Vamos con el detalle de la receta.

    Empezaremos disolviendo la levadura fresca en la leche, que debe estar a temperatura ambiente o templada, sobre los 30º-35ºC, para que actúe correctamente, con cuidado de no superar los 45ºC, ya que entonces las bacterias de la levadura mueren y no harían el efecto deseado. Por otro lado vamos a tamizar la harina de fuerza, para quitarle las impurezas o grumos que pudiera tener, y la mezclamos con la sal y el azúcar en un recipiente que sea amplio para poder seguir añadiendo ingredientes. A continuación vamos a ir añadiendo la leche y la iremos mezclando de forma que queden bien integrados los ingredientes.

    




    Lo mejor es hacerlo con las manos, con paciencia hasta que nos quede la masa bien compacta, entonces haremos una bola con la misma, la colocamos en un recipiente y la dejamos tapada con un paño de cocina humedecido, en un lugar fresco, nunca en la nevera, durante una hora más o menos. Tras ese tiempo amasamos nuevamente unos minutos y colocamos la masa en un recipiente que después cubriremos con papel transparente y meteremos en el frigorífico unas 10 horas al menos.

    Un rato antes de sacar la masa del frigorífico para seguir con la preparación, vamos a dejar a temperatura ambiente la mantequilla para que se vaya ablandando. Sacamos la bola de masa de la nevera, la colocamos en una base plana y le hacemos un corte profundo en forma de cruz, y con el rodillo vamos a estirar cada cuarto de la masa hacia fuera, para que al final nos quede la masa formando una especie de cruz. Cogemos la mantequilla, la ponemos entre dos trozos de papel film y la extendemos con un rodillo, formando un cuadrado que quepa en el centro de la cruz que hemos hecho con la masa, con un grosor aproximado de un centímetro más o menos.

    Le quitamos el papel film y colocamos la mantequilla extendida en el centro de masa, y después vamos a ir doblando los lados de la misma, aplastándolos sobre la zona central, uno a uno, formando un paquete, y con el rodillo vamos a estirar ese paquete de masa y mantequilla. Doblamos la masa una vez estirada sobre sí misma, dividiéndola en tres tercios, de forma que podamos doblar un primer tercio sobre el centro, y después el otro tercio del otro extremo de nuevo sobre el centro. Vamos a envolver el paquete resultante en papel transparente y dejamos enfriar en la nevera al menos unos 30 minutos para que se enfríe bien y se compacten los ingredientes.

    Pasado ese tiempo indicado, sacamos el paquete de la nevera, le quitamos el papel film y lo colocamos en una zona lisa para poder seguir trabajando. Vamos a colocar a nuestra derecha la parte que cierra el paquete, el tercio de masa anterior que doblamos en último lugar, y volvemos a estirar la masa con el rodillo, de abajo a arriba, hasta formar otro rectángulo que sea el doble de largo que de ancho.


    De nuevo repetimos el paso anterior, es decir, doblamos el tercio superior sobre la parte central del rectángulo y después doblamos la parte inferior, formando otro paquete más o menos cuadrado. Lo envolvemos en papel film y de nuevo metemos media hora en la nevera. Para acabar repetimos este último paso, de principio a fin, todo igual, y metemos otra media hora en la nevera. Volvemos a sacar la masa y la estiramos ahora lo mejor posible, que nos quede con unos 3-4 milímetros de grosor, siempre en forma rectangular de unos 60x40 cm, cortándole los bordes para que queden bien rectos.

    Con esta masa vamos ya a preparar los croissants, para lo que vamos a ir cortando unos triángulos, cuya base sea la mitad que sus lados más largos aproximadamente. Una vez tengamos todos los triángulos cortados, en el centro del lado corto hacemos un cortecito de un centímetro y medio o dos y enrollamos hacia arriba. Verás que se va formando un rollito con forma de croissant, al que doblaremos los dos extremos para darle la forma características de los mismos, apretándolos bien para que no se abran.

    Vamos colocando los croissants en una bandeja apta para hornear, que habremos forrado con papel de horno para que no se peguen. Los colocamos bien separados, y los pintamos bien con un huevo batido para que se doren, o si preferimos podemos pintarlos con un glaseado casero, mezclando una yema de huevo y un par de cucharadas de leche. Al acabar precalentamos el horno a 180ºC y cuando esté caliente metemos la bandeja con los croissants y horneamos unos 15-20 minutos, hasta que queden bien doraditos por fuera, con cuidado que no se quemen. Cuando los saquemos los dejamos enfriar, echamos azúcar glas por encima y ya podemos servirlos para comer, ya verás que ricos croissants de hojaldre te quedan.